La gastronomía de Puerto Rico es muy versátil con platos llenos de colores, sabores e ingredientes que representan la mezcla cultural que definen el encanto de la isla. En muy común encontrar platillos a base de carnes adobadas que se acompañan con arroz y habichuelas o muchas delicias fritas.

El arroz es un ingrediente muy versátil y la cocina boricua lo presenta en el delicioso y tradicional arroz mamposteao que se elabora con arroz blanco, frijoles rojos y algún tipo de carne que puede ser de res, cerdo o pollo, chorizos o chuletas, todo esto sazonado con el toque especial del típico sofrito de pimientos, cebollas, ajíes, ajo, cilantro y achiote.

El origen del plato se basa en la singularidad y la practicidad que caracterizaba a las abuelas de los campos puertorriqueños que elaboraban muchos platos con los restos de las comidas de días anteriores para hacerlas más rendidoras. Para ello utilizaban el arroz blanco sobrante que combinaban con habichuelas y un sofrito preparado a base de pimientos, cebollas, ajo, hierbas y especias. Todo esto lo dejaban cocinar hasta llegar al punto perfecto donde todos los sabores se integraban, naciendo de esta forma la tradición del auténtico arroz mamposteao puertorriqueño.

Uno de los elementos fundamentales de este plato es el típico sofrito, un preparado heredado de la cocina taína que se elabora con pimientos, chiles, cebollas y el infaltable toque fresco del cilantro, que lo transforma en un delicioso y aromático ingrediente para cualquier plato que lo incorpore.

El arroz mamposteo es un plato muy simple y fácil de preparar, y aunque viene de un origen bastante humilde se ha hecho tan popular entre los boricuas que es muy común encontrarlo como acompañante indispensable de los platos principales ofrecidos en los restaurantes de la isla.