A los puertorriqueños les encanta la sopa y este plato con una consistencia muy parecida es uno de los predilectos. Se podría decir que el plato es una combinación entre la sopa y la paella, pero lo más interesante es que es una comida muy fácil de preparar y que realmente deja bien satisfechos a los comensales.

Los orígenes de este plato se remontan al siglo XIX, y aunque no está bien definido se estima que existen conexiones con la paella española y el gumbo, un plato tradicional estadounidense que es una fusión de sabores africanos, americanos y europeos. En Puerto Rico por tradición, el asopao de pollo no faltaba en las parrandas navideñas, donde los parranderos se presentaban y animaban con música, algarabía y canciones, los hogares de sus familiares y vecinos, quienes con mucha gentileza les terminaban invitando a compartir bebidas y una deliciosa sopa de pollo y arroz. Si bien es un plato típico de las navidades, actualmente es una de las comidas que no faltan en fiestas y reuniones.

En Puerto Rico a este plato también se le conoce como sopón de pollo, una clásica sopa bastante caldosa que se prepara con muslos de pollo, jamón en trozos, y un sofrito hecho a base de cebollas, pimientos, ají dulce, ajos y cilantro. Su principal diferencia con otros caldos de pollo es el uso del arroz lo cual le da un toque especial.

Y después de todo lo anterior, estamos seguros de que no podrá dejar de experimentar lo que es disfrutar de un maravilloso plato que evoca calidez, ricos sabores y mucha alegría en honor a la herencia gastronómica puertorriqueña.