El arroz es el cereal que no puede faltar en la dieta puertorriquense, basta cocinarlo y podemos mezclarlo con legumbres, carne y vegetales y se convierte en un platillo especial y deseado por todos.

En la época antes de la conquista, el arroz no era conocido por nuestros ancestros, por lo tanto no formaba parte de su dieta. Al llegar los españoles, ellos trajeron el arroz, es cierto, pero por un lado los indígenas no tenían idea sobre su cultivo, y por otro los españoles no manifestaban ningún interés en la agricultura; sino más bien en la búsqueda del oro en los ríos. Por lo tanto, los mismos españoles le dieron más importancia, para no morir de hambre, al cultivo del maíz.

Fue cuando llegaron en el Caribe los esclavos africanos, provenientes de África Occidental, que en verdad se empezó a cultivar el arroz, debido a que ellos tenían experiencia en el cultivo de ese cereal y habían traído con ellos la especie globerrima, más resistente a las condiciones del medio ambiente. A fines del siglo XVIII se dio una producción de arroz a lo largo de todo un año.

Dos siglos después de que el arroz fue traído a Puerto Rico, formó parte de la dieta de los puertorriquenses; quienes al cocinarlo lo empezaron a combinar con legumbres y a medida que se familiarizaron enriquecieron el platillo hasta nuestros días cuando podemos disfrutar del delicioso mamposteao, que tiene como base el arroz y los frijoles con un rico sofrito.