En Puerto Rico existe una curiosa celebración después del Carnaval, coincidiendo con el miércoles de cenizas, que es el tradicional Entierro de la Sardina. Esta fiesta es originaria de España  y se remonta a finales del siglo XIX, cuando un grupo de jóvenes con capuchones negros llevaban un ataúd con la sardina por las calles en el desfile de carnaval para quemarla al final.

Esta tradición se popularizó en Latinoamérica, y en Puerto Rico es famosa en Ponce, donde la población participa en esta parodia con algarabía y llevando un ataúd por las calles, acompañado por las reinas de Carnaval como dolientes llorando la muerte de la Sardina con un tono de humor irónico. El Carnaval culmina con ῎El entierro de la Sardina῎, acompañado de la lectura de las letanías, que narran los sucesos jocosos vividos por las reinas y los participantes de ese Carnaval.

Sin falta alguna en cada celebración no puede faltar algún platillo que la represente, en este caso tenemos ῎las orejas de carnaval῎, originarias de Galicia. Es una masa elaborada con harina, huevo, manteca de cerdo, agua, ralladura de limón, aceite y canela, después de darle la forma de una oreja de cerdo se fríen y se colocan en una bandeja, espolvoreándolas con azúcar o regándolas con miel.