En los registros históricos sobre este exquisito plato puertorriqueño, se dice que llegó a Puerto Rico con los colonizadores españoles junto con la técnica de cocción, que era el asado en vara y sus condimentos, que fueron adoptados por la cultura puertorriqueña convirtiéndose en toda una tradición.
 
Finalizando el siglo XV los españoles expulsan a los musulmanes del sur de su país, como consecuencia de esa guerra, los españoles se convirtieron en unos fanáticos católicos rechazando todo lo que oliera a las costumbres de los musulmanes. Practicaban todo lo que les habían prohibido los musulmanes y una de esas prohibiciones era comer carne de cerdo, por eso el cerdo se convirtió para los españoles  en uno de los platos favoritos y también lo usaban para probar quienes eran cristianos y quienes eran musulmanes incógnitos.
 
Para cerciorarse de que eran cristianos cuando había sospechas, los invitaban y les ofrecían un plato de cochino si notaban que al invitado le daba asco o no lo comía ya era suficiente prueba para decir que no era cristiano y sin pensarlo lo denunciaban a la inquisición como herejes. Así fue como llego el cochino a las mesas de Puerto Rico en rechazo absoluto por parte de los españoles a la cultura musulmana y por acto de rebeldía empezaron a comer cochino, alimento que con la colonización se esparció por América y el Caribe