El conocido fricasé tuvo su origen en el siglo XVI en Inglaterra y fue perfeccionándose con la influencia de los franceses, quienes bautizaron a ese guiso con el nombre de fricasé.
 
El origen de la palabra fricasé no está totalmente clara, se presume que es de origen francesa, de una palabra compuesta de la unión de frite que significa freír y casser que significa romper en pedazos haciendo referencia a los trozos de carne. El método de cocción del fricasé llegó al Caribe gracias a los colonos franceses y españoles. Los franceses lo preparaban diferente, lo hacían en una salsa a base de tomate a la que le vertían un poco de vino.
 
La carne utilizada en Puerto Rico tradicionalmente para preparar el fricasé es la carne de cabra, su consumo se atribuye al colonizador Vicente Yáñez Pinzón, a quien el gobierno español le puso la tarea de soltar una manada de cabras y cerdos por los alrededores de los pozos de Aguada. Desde ese momento el consumo de la carne de cabra se popularizó convirtiéndose en parte de la tradición gastronómica del país y de ahí se populariza el fricasé de cabra tomando los métodos de cocción aprendidos por los colonizadores.
 
El plato de fricasé se puede degustar en varios países, lo que cambia es la carne que utilizan y quizás algunos ingredientes, porque el plato se va adaptando a los ingredientes locales. En 1734 cuando llegó el fricasé a Estados Unidos sustituyeron la carne de cabra por la carne de pollo.