Como casi todas las celebraciones puertorriqueñas, las fiestas de la calle San Sebastián tienen su origen religioso. La iglesia católica cada veinte de enero celebra el día de San Sebastián mártir. En el 1954 se celebró el primer festival en su honor y luego con el fin de recaudar fondos para la localidad, se establecieron las fiestas de la calle de San Sebastián, que se popularizaron hasta el día de hoy.

La celebración se inicia con grupos musicales a lo largo de las calles, pero el momento más llamativo e interesante es la Comparsa de los Cabezudos, un desfile de figuras llenas de colorido que representan personajes populares, políticos, deportistas famosos y figuras públicas locales, acompañados con música y bailes durante los cuatro días que duran las fiestas.

No pueden faltar los platillos especiales que resaltan estas festividades; en las calles se concentran puesto de comida ofreciendo deliciosos plato como lo txangurros, que son almejas rellenas de gambas aliñadas con puerro, tomate, zanahorias y cebolla. No faltan los Pinxtos de pollo, cerdo; los exquisitos marmitakos de atún, no puede faltar un postre como las pantxinetas, una mezcla de fino hojaldre rellenas de crema pastelera.