Catedráticos de distintas universidades boricuas, coinciden que la historia de la comida puertorriqueña, es un legado, en gran medida, de los indios taínos y los españoles, así como los africanos, que influyeron en la gastronomía de la isla.

Entre los alimentos que la cocina puertorriqueña adoptó de los taínos están: yuca, yautía, maíz, frijoles, batatas, pimienta, chile dulce y picante y recao. A partir de la conquista española se adquirieron alimentos como el cerdo, la carne de res, el arroz, el aceite y varios sabores enriquecedores como el orégano, el comino, la albahaca y casi todas las hierbas utilizadas para hacer el sofrito.

Mientras que directamente de África llegaron el famoso plátano, el plátano, el ñame, el quimbombó y los frijoles, pero también llegó un alimento de entrada en la cocina puertorriqueña, los gandules.

Aunque la cocina puertorriqueña fue creada como resultado de los proyectos coloniales e imperiales de España, ha tenido la capacidad de adaptar platos de otras partes del mundo y convertirlos en algo local. Por ejemplo, el arroz con dulce. Este vino de España donde se conoce como arroz con leche. Cuando lo trajeron a Puerto Rico no tenían la leche, pero sí el coco. Luego lo modificaron a su realidad y desarrollaron el arroz con dulce.

La comida fue el resultado de la globalización, esclavistas y esclavos, independentistas y pro-coloniales entre sus querellas y disputas, lograron legar, entre muchas cosas, una identidad gastronómica a la Isla del encanto.